En un entorno empresarial cada vez más digitalizado y dinámico, la externalización de servicios se ha consolidado como una estrategia clave para optimizar recursos y ganar eficiencia. Dentro de esta tendencia, la Asistencia Virtual profesional se perfila como una solución de alto valor añadido para autónomos, pymes y profesionales que necesitan delegar tareas sin asumir estructuras internas rígidas. Este perfil, versátil y en constante evolución, permite gestionar operaciones esenciales desde la distancia, con un enfoque flexible, especializado y alineado con las necesidades actuales del mercado.
En este contexto, la labor de entidades como ANAV España, la Asociación Nacional de Asistentes Virtuales, adquiere una relevancia creciente. Esta organización sin ánimo de lucro trabaja activamente para dignificar la profesión, establecer estándares de calidad, promover la colaboración entre Asistentes Virtuales y ofrecer un espacio de apoyo, formación y visibilidad. Su labor no solo contribuye al desarrollo individual de sus socias, sino que también incide en la profesionalización del sector y en la educación de las empresas sobre cómo delegar eficazmente.
Para profundizar en estos aspectos, una representante de ANAV España ofrece una mirada clara sobre el presente y futuro de la Asistencia Virtual, las claves del acompañamiento profesional dentro de la Asociación y los beneficios concretos que obtienen sus socias. En esta entrevista, se abordan temas como el impacto real de la Asistencia Virtual en los negocios, la importancia de la formación continua, la visibilidad profesional y el papel del directorio nacional que gestiona la entidad.
¿Cuál es el origen de ANAV España y qué necesidades detectasteis en el sector para impulsar la creación de esta Asociación?
ANAV España nació a partir de una inquietud compartida entre varias Asistentes Virtuales al darnos cuenta de que nuestra profesión estaba poco reconocida, mal entendida y sin unos límites claros. El punto de inflexión fue una oferta de trabajo que nos resultó ofensiva y que dejaba claro que aún había mucha confusión entre lo que es una Asistente Virtual y un empleo por cuenta ajena. A partir de ahí decidimos unirnos para dar visibilidad, poner orden, profesionalizar nuestro trabajo y darle el valor que realmente tiene. También vimos la necesidad de crear un espacio de apoyo, especialmente para quienes empiezan y se sienten perdidas, y de explicar al mercado qué hacemos y cómo trabajamos.
Uno de vuestros pilares es el apoyo entre asistentes virtuales. ¿Cómo se articula este acompañamiento dentro de la comunidad y qué impacto tiene en el desarrollo profesional de las socias?
El acompañamiento se da de forma muy cercana, a través de distintos canales, donde las socias pueden preguntar, compartir dudas, experiencias, oportunidades de trabajo y también desahogarse cuando lo necesitan. Las Asistentes con más recorrido acompañan a las que están empezando, algo que marca una gran diferencia, porque muchas de nosotras no tuvimos ese apoyo al inicio. Además, contamos con mentorías, encuentros, webinars y con el respaldo de personas expertas en temas legales, fiscales y de negocio. Todo esto tiene un impacto directo en el crecimiento profesional de las socias, porque se sienten acompañadas, seguras y con herramientas reales para avanzar.
Habéis mencionado la necesidad de «educar a las empresas en cómo delegar». ¿A qué desafíos os enfrentáis al divulgar esta cultura de la externalización profesional?
Uno de los mayores retos es que todavía hay muchas empresas que no entienden bien cómo funciona una colaboración con una Asistente Virtual. A veces se piensa que trabajamos como empleadas, cuando en realidad somos profesionales independientes que colaboramos “con” el negocio, no “para” él. También cuesta que definan bien qué tareas delegar, cómo hacerlo o que pierdan el miedo a soltar el control. Además, al ofrecer servicios tan variados, a veces se genera confusión sobre hasta dónde podemos llegar. Nuestro trabajo como asociación incluye explicar todo esto, normalizar la delegación y ayudar a que estas colaboraciones sean sanas, claras y duraderas.
La formación parece ocupar un lugar central en vuestra actividad. ¿Qué tipo de contenidos ofrecéis y cómo se adaptan a las distintas etapas profesionales de las asistentes virtuales?
Aunque ANAV no es una escuela de formación, sí ofrecemos contenidos muy prácticos orientados al día a día de nuestro negocio como Asistentes Virtuales. Organizamos masterclass, webinars y mentorías grupales con expertas y expertos en temas que nos afectan directamente, como fiscalidad, legalidad, gestión o herramientas digitales. También compartimos formaciones externas con descuentos para las socias. Además, damos muchísima importancia al aprendizaje a través de la experiencia real de las socias que llevan más tiempo, algo que no se aprende en ningún curso. Todo esto se adapta tanto a quienes están empezando como a quienes ya tienen su negocio más avanzado.
La visibilidad es clave en un mercado competitivo. ¿De qué manera ANAV contribuye a posicionar a sus asociadas ante potenciales clientes y en el entorno profesional?
Trabajamos la visibilidad de nuestras socias a través de varias vías. Contamos con un directorio profesional, una presencia activa en redes sociales, colaboraciones con otras entidades y apariciones en medios digitales. Nuestro Instagram es un espacio colaborativo donde las socias pueden darse a conocer y ampliar su alcance. Además, formar parte de ANAV es también un sello de calidad, porque defendemos una forma de trabajar ética, profesional y sin competir por precios. Todo esto ayuda a que nuestras socias se posicionen mejor ante potenciales clientes y dentro del sector.
ANAV gestiona un directorio público de profesionales. ¿Cómo funciona este recurso y qué ventajas ofrece tanto a las asistentes como a las empresas que lo consultan?
Nuestro directorio funciona como un escaparate profesional donde cada socia puede mostrar quién es, qué servicios ofrece, su especialización, herramientas y experiencia. Las empresas pueden entrar, filtrar según lo que necesiten y contactar directamente con las Asistentes que encajen con su proyecto. Para las empresas es una garantía, porque todas las profesionales están dadas de alta y trabajan realmente como Asistentes Virtuales. Para nosotras supone una vía importante de visibilidad, confianza y nuevas oportunidades de colaboración.
¿Qué visión de futuro tenéis para la Asistencia Virtual profesional en España y qué papel esperáis que juegue ANAV en ese proceso de consolidación?
Creemos que la Asistencia Virtual seguirá creciendo y consolidándose en España a medida que se conozca mejor su valor real dentro de los negocios. Nos gustaría que cada vez fuera más habitual que un autónomo o una empresa se plantee colaborar con una Asistente Virtual como una opción natural. Aunque la inteligencia artificial automatizará algunas tareas, el valor estratégico, organizativo y humano que aportamos seguirá siendo imprescindible. Queremos que ANAV sea un referente del sector, un apoyo continuo para las profesionales y un altavoz que ayude a que nuestra profesión esté en el lugar que se merece.
El testimonio ofrecido por ANAV España permite comprender el alcance real de la Asistencia Virtual profesional como vía laboral sólida y en expansión. A través de iniciativas estructuradas, esta Asociación aporta soporte, formación y oportunidades reales para las asistentes virtuales, favoreciendo tanto el desarrollo individual como el reconocimiento colectivo del sector.
En un momento donde la flexibilidad, la autonomía y la eficiencia son activos estratégicos, ANAV se consolida como un actor clave en el impulso de un modelo profesional que responde con solvencia a los retos del nuevo paradigma laboral.
Foto realizada por: Noelia Sanabria





